
San Francisco De Macoris/Jose Valde, Lo que parecía un mediodía tranquilo en Pueblo Nuevo se convirtió en un espectáculo digno de una feria cuando una vaca, escapada de su dueño, decidió pasearse por las calles con total confianza.
Pero lo que realmente sorprendió a todos no fue la vaca en sí, sino la multitud de niños y adultos que, entre risas y gritos, la perseguían como si se tratara de una improvisada corrida de toros.
"Eso parecía San Fermín, pero versión dominicana", dijo entre carcajadas un vecino que observaba la escena desde su colmado. Mientras algunos intentaban detenerla con la técnica milenaria del "¡hey, hey, ven acá!", la vaca, ajena al alboroto, seguía su camino con elegancia y determinación.
Los más pequeños disfrutaron del inesperado evento, algunos corriendo detrás del animal como si estuvieran en una competencia de velocidad, mientras otros simplemente animaban desde las aceras. "Yo no sé si la vaca quería ir pa’ la feria o pa’ la gallera, pero andaba con actitud", comentó un señor que casi termina en el suelo en medio de la persecución.
Después de varias vueltas por la barriada y tras un par de intentos fallidos de capturarla, su dueño finalmente logró controlar la situación