
San Francisco de Macorís/Jose Valdez– La huelga sigue firme, pero el hambre no perdona. Mientras las calles se mantienen en calma, los ríos están más llenos que un colmado fiando a fin de mes, con bañistas que han decidido convertir la protesta en un festival acuático, paila en mano y locrio de pica pica en el fogón.
El primer día del paro transcurrió sin grandes sobresaltos, salvo por una humilde goma encendida que apenas tuvo tiempo de calentar el asfalto antes de que llegara un escuadrón digno de una película de acción: cazadores de Constanza con sus 30-30, dos helicópteros sobrevolando la zona y drones filmando cada detalle como si fuera un documental de guerra.
A pesar del espectáculo, el pueblo sigue con su estrategia de "para el rio castillo arriba", asegurando que la huelga se extiende por 24 horas más. "Si no hay solución, al menos que haya locrio y romo", comentó un manifestante mientras meneaba la paila a la orilla del rio con determinación.
Así que ya lo saben: la huelga sigue, los ríos siguen llenos, y las pailas no se quedan atrás. Seguiremos informando… entre un bocado y otro.