
San Francisco De Macoris/Jose Valdez Si usted se despertó esta mañana y pensó que estaba en una zona de guerra, no se preocupe, sigue en San Francisco de Macorís… solo que con una escenografía nueva. Dos helicóptero del Ejército sobrevuelan la ciudad, rugiendo en el cielo como si estuvieran buscando a un villano de película.
Abajo, la situación no se queda atrás: las calles están más llenas de guardias que una marcha del 27 de Febrero, con unidades SWAT estratégicamente ubicadas como si estuvieran esperando la señal para una misión secreta.
La huelga de 48 horas convocada por el FALPO aún no ha empezado, pero el ambiente ya está en nivel “operación táctica”.
Ahora bien, la gran pregunta del día es: ¿quién será el valiente que salga a calentar los brazos hoy y quemar gomas, como en aquellos tiempos de antaño, cuando la huelga arrancaba con estilo? Porque una cosa es segura: con este despliegue, hasta el más bravo está pensándolo dos veces salir hasta debajo de la cama.
La UASD, demostrando instinto de supervivencia, suspendió las clases. No porque haya peligro, sino porque dar clases con el sonido de helicópteros en el fondo es un desafío que ni los mejores profesores de oratoria pueden superar. Mientras tanto, en los barrios, la gente se asoma a las esquinas con la misma duda existencial: ¿salimos a comprar pan o esperamos que lo tiren en paracaídas?
Seguiremos informando… si no nos reclutan sin querer para alguna misión.