
San Francisco de Macorís/Jose Valdez.– La víspera de Nochebuena llegó con espíritu navideño, pero también con precios que dan más susto que un cuento de terror. La libra de puerco anda entre 500 y 650 pesos, y según los vendedores “está cara, pero está buena”, una afirmación que el pueblo acepta sin discusión… porque a ese precio nadie se atreve a pedir una probadita, no vaya a ser que la cobren por gramos.
En la parte del pueblo llano, la mañana transcurre en sorprendente calma. La gente camina tranquila, mira, pregunta, se ríe del precio y sigue su camino con la clásica frase dominicana: “eso es lo que hay”. Algunos ya están calculando si este año la cena será de puerco, medio puerco o simplemente el olor del puerco del vecino.
Pero mientras el pueblo amanece en paz, del lado de los popi la historia es otra. La salida hacia Santo Domingo se convirtió en un super mega tapón digno de un récord Guinness no oficial. Vehículos avanzan a paso de tortuga con sueño, niños llorando, adultos sudando y el mismo villancico sonando por tercera vez seguida en la radio.
Hay quienes salieron de San Francisco de Macorís antes de que cantara el gallo y todavía están viendo el mismo semáforo. Otros ya hicieron amistad con el conductor de al lado, compartieron quejas, chistes y hasta recomendaciones de carnicerías… aunque con esos precios, nadie se anima.
Así se vive la víspera de Nochebuena en San Francisco de Macorís: el puerco más caro que nunca, el pueblo tranquilo como si nada, y los tapones recordando que la Navidad trae amor, paz… y una paciencia nivel celestial.
