
San Francisco de Macorís, José Valdez. La entrega de apartamentos para los moradores del Barrio Azul ha desatado una controversia tras el anuncio de que estos serán asignados en calidad de préstamo temporal, según declaraciones del Ministerio de Vivienda. Esta decisión ha generado sorpresa y desconcierto, dejando al presidente de la República, Luis Abinader, en una posición comprometida tras la inauguración de los mismos.
Durante la inauguración de los apartamentos, el presidente Abinader destacó la importancia del proyecto para el saneamiento y reordenamiento del sector, enfatizando que estas viviendas estaban destinadas a los habitantes de la ribera del río Jaya, quienes viven en condiciones precarias. Sus palabras fueron contundentes:
"Yo quiero que esté claro que el gobierno no es un botín para repartirlo entre dirigentes políticos. Al gobierno se va a servir y a ayudar a la gente que lo necesita y no se puede justificar con hechos del pasado acciones del presente".
Sin embargo, lo que el presidente no sabía es que estos apartamentos, conocidos como Residencial Santa Ana, fueron construidos originalmente con una finalidad diferente, financiados por fondos europeos bajo el programa Pro Resiliencia. Según explicaciones posteriores, los apartamentos serán utilizados provisionalmente para reubicar a los moradores del Barrio Azul hasta que se concluyan las viviendas del proyecto Barrio Azul, el cual aún no ha comenzado debido a retrasos administrativos.
Declaraciones que encendieron la polémica
Alejandro Morel, Coordinador General del Viceministerio, aclaró durante un levantamiento en la zona que los apartamentos serán prestados hasta 2027 y que, una vez concluidas las obras del proyecto definitivo del Barrio Azul, las familias recibirán viviendas con titularidad. Según Morel:
"Las familias van a recibir sus apartamentos en calidad de préstamo, y luego, cuando concluya la construcción del nuevo Barrio Azul, se mudarán a sus viviendas definitivas".
Estas declaraciones causaron revuelo, ya que contradicen la percepción inicial transmitida por el propio presidente durante la inauguración. La falta de comunicación entre los funcionarios y el presidente quedó en evidencia, dejando la impresión de que el mandatario desconocía los detalles sobre el uso de estos apartamentos financiados internacionalmente.
El trasfondo del proyecto
El proyecto original Barrio Azul forma parte de una iniciativa para el saneamiento del río Jaya y el reasentamiento de familias en viviendas dignas. No obstante, debido a retrasos en su ejecución, el gobierno decidió utilizar los apartamentos financiados por los fondos europeos como una solución temporal. Este cambio ha sido cuestionado por los moradores y líderes comunitarios, quienes exigen transparencia en el proceso de reasentamiento.
Alejandro Morel Coordinador General del Viceministro también explicó que los apartamentos financiados por fondos europeos tienen regulaciones estrictas y solo pueden ser entregados a familias previamente seleccionadas que cumplan con los criterios del programa. Esto ha generado incertidumbre entre los habitantes del Barrio Azul, quienes temen quedar fuera del proceso.
Un llamado a la transparencia
La situación pone en evidencia la necesidad de mayor coordinación entre las instituciones gubernamentales y una comunicación clara hacia los beneficiarios. Mientras el presidente Abinader da órdenes precisas para garantizar la entrega de los apartamentos a los moradores, las declaraciones de funcionarios como Morel han sembrado dudas sobre el compromiso del gobierno con las comunidades afectadas.
Los moradores y la sociedad civil esperan que se esclarezcan los términos del préstamo, así como los plazos y condiciones para la entrega definitiva de viviendas en el marco del proyecto Barrio Azul.