
San Francisco de Macorís,/Jose Valdez– Las constantes paralizaciones de clases convocadas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) están llevando al borde de la quiebra a las empresas suplidoras del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) en esta demarcación.
La situación, provocada por la interrupción reiterada del calendario escolar, amenaza con dejar sin empleo a cientos de familias y pone en peligro la provisión de desayunos y almuerzos para casi 24,000 estudiantes.
Los negocios que trabajan directamente para el INABIE enfrentan pérdidas insostenibles debido a la falta de continuidad en la docencia. A pesar de mantener nóminas fijas y enfrentar los costos operativos, estas empresas han reportado pérdidas significativas de mercancías perecederas.
Según fuentes del sector, más del 80% de estas empresas evalúan renunciar a sus contratos, al considerar que las condiciones actuales han hecho insostenible sus operaciones.
“Cada vez que la ADP convoca una paralización, se interrumpe la distribución de alimentos y nosotros, los suplidores, quedamos atrapados con nóminas fijas que pagar, productos que se pierden y deudas que no se detienen como pago de luz alquiler mantenientos y de mas gastos fijo ”, expresó uno de los empresarios afectados, que prefirió mantenerse en el anonimato.
Si esta situación no se revierte, más de 300 familias directamente sin mencionar los indirectos podrían quedarse sin ingresos, y los estudiantes de la región serían los más perjudicados, ya que los servicios de alimentación escolar podrían colapsar por completo.
“Estamos ante un escenario crítico. No solo nuestras empresas están en riesgo, sino también el bienestar de miles de niños que dependen de este programa para recibir sus alimentos diarios señores con la comida de un niño no se juega ”, agregó otro suplidor.
La comunidad empresarial estan al grito y segun nuestras fuentes haran un llamado al liderazgo gremial de la ADP para buscar soluciones inmediatas y evitar el colapso del programa de alimentación escolar en San Francisco de Macorís.
Asimismo, exhortaran a la ADP a reconsiderar sus métodos de lucha, ya que las constantes paralizaciones están perjudicando no solo a los suplidores, sino también al estudiantado y a sus familias que cada dia de huelga dejan a los padres sin saber que hacer con sus niños.
El futuro de la comida de miles de estudiantes y cientos de familias está en juego. La continuidad del programa de alimentación escolar debe ser una prioridad nacional, y esto solo será posible si se garantiza la estabilidad en el sistema educativo.