
San Francisco de Macorís/Jose Valdez Las acciones del diputado José Luis Rodríguez, conocido popularmente como “el diputado del jumo”, vuelven a colocar su nombre en el centro de la polémica, esta vez tras las declaraciones del diputado Ariel Marte, quien calificó su comportamiento como rastrero, vagabundo y propio de un malagradecido.
Ariel Marte fue directo al señalar que José Luis Rodríguez parece haber olvidado cómo llegó a ocupar una curul en la Cámara de Diputados, recordándole que está donde está gracias al respaldo del equipo político del expresidente Hipólito Mejía, un apoyo que fue determinante para su ascenso político y que hoy el legislador aparenta desconocer.
Desde LosMacorisanos.com consideramos que este señalamiento no puede verse como una simple diferencia política. Se trata de una conducta reiterada en la que el “diputado del jumo” ha demostrado más facilidad para el ruido que para la coherencia, más rapidez para el olvido que para el agradecimiento.
Las palabras de Ariel Marte describen una realidad que muchos comentan en voz baja cuando algunos políticos cambian de proyecto, también cambian de memoria. El problema no es estar en otro espacio político, sino renegar de quienes empujaron la escalera por la que hoy se subieron.
Que un diputado sea señalado públicamente como malagradecido y que sus acciones sean calificadas como rastreras y vagabundas no es un asunto menor.
Es una alerta sobre el deterioro del comportamiento político y sobre la falta de respeto a los compromisos asumidos.
En el caso de José Luis Rodríguez, las críticas no llegan por su trabajo legislativo ni por iniciativas en favor de la provincia Duarte, sino por actitudes que terminan empañando la imagen del Congreso Nacional y reforzando la percepción negativa de la clase política.
Las declaraciones de Ariel Marte dejan claro que el olvido no borra la historia ni elimina los hechos. El respaldo del equipo de Hipólito Mejía existió, fue real y fue clave. Negarlo o actuar como si nunca ocurrió solo confirma la ingratitud señalada.
Desde este medio reiteramos que la política se construye con memoria, coherencia y respeto. Cuando esos valores se sustituyen por el escándalo y el olvido selectivo, el resultado es exactamente el que hoy rodea al llamado “diputado del jumo”.