Quantcast
http://platanocelular.com
Agrodosa
Viernes 21 de Septiembre del 2018

Las lluvias causan daños en Gran Santo Domingo

En la madrugada del martes, las paredes de por lo menos dos viviendas colapsaron en el sector Las Cañitas. Los residentes de estas casas agradecen haber sobrevivido a la onda tropical Beryl, que los dejó sin ajuares.

Rossy Herasme Trinidad durmió sola en casa durante esa noche, mientras su esposo, Milciades Escalante,  salió a trabajar en su horario nocturno. En la madrugada dormía y de repente sintió un estruendo. La pared de la cocina y sala de su casa cayó, destruyendo todo lo que estaba adentro.

 

Ella salió ilesa y asustada comenzó a pedir ayuda, todo estaba oscuro y lo que más le espantaba era su soledad. En uno de sus gritos de auxilio, uno de los niños del sector la escuchó y fue a socorrerla. Herasme salió por la parte destruida, y ahora dice que no sabe dónde vivirá junto a su pareja.

“Ese niño que está ahí fue quien me dio la mano cuando esa pared se cayó”, indicó la señora.

Ambos tienen un año viviendo en el sector en una de las viviendas construidas por la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) hace un año. Ellos expresaron que nunca habían visto los remanentes de lluvias destruir una casa tan rápido.

A pesar de que les permanece la vida, indicaron que ahora no tienen dónde vivir y le piden al Gobierno que les ofrezca un albergue.

Otra de las casas afectadas fue la de Juana Hernández, quien en la madrugada del martes también se le derrumbó una de las paredes.

Cuando la vivienda comenzó a inundarse llamó al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 y a sus vecinos.

Su única opción en el momento de las inundaciones fue abrir un agujero en una de las paredes de su habitación, para que el agua saliera y no ahogarse dentro de su vivienda, y de esa manera poder sobrevivir.

A pesar de las pérdidas materiales, recalcó que lo que más la tiene tranquila es que aún permanece con vida.

Decenas de personas de Las Cañitas perdieron sus ajuares, debido a las lluvias provocadas por los remanentes de la onda tropical Beryl.

También en el sector Los Guandules se hicieron sentir los efectos del fenómeno atmosférico.

En un recorrido realizado por reporteros de LISTÍN DIARIO se pudo ver que las personas sacaban con escobas y cubos el agua que estaba acumulada en sus viviendas. Además de que exclamaban frases como “Estamos en Venecia (ciudad italiana construida sobre un archipiélago), miren aquí”, mientras caminaban en medio de las calles inundadas.

Claman por ayuda
Las fuertes lluvias de ayer en la madrugada inundaron totalmente varias casas de las calles Ocho, Cuatro, Nueve y Diez del sector El Café de Herrera, donde los residentes tuvieron que salir con la ayuda de vecinos de sus viviendas como pudieron y con el agua casi al cuello.

La preocupación por los altos niveles en la acumulación de agua desde tempranas horas del martes preocupó a los demás moradores, al punto de que se aventuraron a auxiliar a sus vecinos ante la urgencia.

Comunitarios se quejaron por la situación, debido a que aseguran que el sector tiene más de 20 años con la problemática.

“Han hecho como 10 filtrantes, pero aun así cuando llueve se nos inundan las casas “, manifestó uno de los vecinos consultados.

Los residentes del sector que quedaron afectados por las inundaciones reclaman la intervención de los organismos de protección civil y de rescate para que vayan en auxilio de las familias que se niegan a salir de sus viviendas, pese a que la Oficina Nacional de Meteorología pronostica que hoy continuarán las lluvias, aunque con menor intensidad.

(+)
EN LA NUEVA BARQUITA ESTUVIERON TRANQUILOS
COSAS DEL PASADO : 
Los residentes del proyecto La Nueva Barquita han pasado los últimos días de lluvias sin preocupaciones de que sus viviendas se inundaran.  En un recorrido realizado por reporteros de LISTÍN DIARIO se pudo comprobar que los habitantes del sector están tranquilos, y que solo recuerdan que ya no se encuentran en las inseguras viviendas de La Vieja Barquita, que durante las fuertes lluvias colapsaban o se inundaban perdiendo de esa forma sus ajuares.Altagracia Pérez, una de las lugareñas del proyecto, indicó que pasó una noche tranquila y en paz. “Antes desde que se nublaba se me inundaba la casa, pero ahora yo duermo tranquilita”, expresó. Igual criterio expusieron Mariolin Mesa y Celenia Alcántara, que vivían a orillas del río Ozama y sus viviendas se inundaban constantemente.

El proyecto habitacional La Nueva Barquita fue entregado el 30 de junio de 2016 a más de 1,700 familias que residían en la ribera del río Ozama.

La obra se llevó tres años de construcción y está ubicada en el sector de Sabana Perdida. El proyecto cuenta con dos centros de atención a la infancia y la familia, un centro de atención integral a la primera infancia, un liceo, un polideportivo, un salón multiuso, con capacidad para 400 personas, una iglesia,  un destacamento, una fiscalía y una estancia infantil. Lea la historia completa en